Lenguaje connotativo y denotativo: la importancia de la comunicación en la empresa

Lenguaje denotativo y connotativo

La mayor parte de nuestras interacciones en contextos profesionales se basan en la comunicación: reuniones, emails, informes… incluso un café a media mañana o un encuentro en el ascensor requieren comunicación. La pregunta es ¿sabemos comunicar y tenemos formas de expresión correctas? En este artículo vamos a hablar sobre el lenguaje denotativo y connotativo.

Lenguaje denotativo y lenguaje connotativo

A pesar de que el lenguaje es una herramienta a la que recurrimos en todo momento, lo cierto es que podemos jugar con ella y usarla de muchas maneras para sacarle el máximo partido, buena muestra de ello son el lenguaje connotativo y denotativo, a los que recurrimos sin darnos cuenta:

Significado denotativo: El lenguaje denotativo es aquel que se ajusta estrictamente a la realidad conocida por los hablantes. Su objetivo es comunicar de forma directa y con total claridad para que el mensaje sea unívoco, que no haya posibilidad de doble lectura. No hay, por tanto, necesidad de que el receptor haga ningún tipo de interpretación ya que su lectura no puede cambiarse y se presentan las cosas tal cual son. Precisamente por esa razón, no es el que predomina en textos literarios, pero sí en textos informativos (periódicos, radio, comunicación oral), académicos o de ámbito profesional. En estos casos, es más importante el significado que el significante: el énfasis de quien escribe o habla está en la información y no en el uso creativo de las palabras. Esta es la forma más sencilla de comunicación y por tanto a la que recurrimos para evitar malentendidos (cuando aprendemos una lengua o nos comunicamos con alguien que aprende la nuestra, cuando queremos dejar mensajes muy claros…).

Significado connotativo: El lenguaje connotativo se caracteriza por ser un tipo de lenguaje subjetivo, muy dependiente del contexto y cuyo objetivo es transmitir sentimientos y emociones. Este lenguaje, además, puede verse fuertemente condicionado por zonas geográficas, es decir que, dependiendo de las costumbres o experiencias de una región en particular, puede cobrar un significado u otro. Generalmente es utilizado de forma coloquial, aunque en muchas ocasiones es un buen recurso para textos literarios, cine, algunos campos periodísticos, o el humor, y muy utilizado en la vida diaria y en la publicidad, entre otros, al centrarse en la ambigüedad de la lengua y la sugestión. De hecho, la palabra “connotar” significa sugerir. Por su carácter ambiguo y subjetivo, los textos oficiales —o donde prevalezca un estilo formal— renuncian a usarlo.

En resumen, encontramos que la connotación funciona como un valor añadido, dependiente de un código social tan variado como la sociedad misma. Por su parte la denotación es un valor informativo-referencial, que depende estrictamente del código lingüístico. En nuestro día a día, y especialmente en ambientes distendidos, lo natural es mezclar ambos lenguajes para dotar de soltura a nuestra comunicación. Raro sería encontrarnos con alguien que solo habla haciendo uso de refranes o frases con doble sentido, igual que nos resultaría sería una persona que únicamente se sirva de construcciones literales.

Cómo afecta la comunicación a la empresa

Las empresas han evolucionado, y con ellas los modelos de gestión y la comunicación. A día de hoy la comunicación ya no es unidireccional y de arriba hacia abajo, sino que existe un verdadero diálogo que hace necesario sentar una bases saludables en lo que a comunicación se refiere.

Contar con una buena comunicación en la organización es esencial para su buen funcionamiento. De hecho, un 86 % de los empleados acusan a la falta de comunicación y colaboración en los espacios de trabajo del fracaso empresarial y del mal clima laboral.

Trabajar en mejorar la comunicación es una inversión que va a permitir hacer procesos más eficientes, establecer ambientes seguros de trabajo y mantener una buena organización dentro de los equipos. A la hora de trabajar en esa la mejora de la comunicación dentro de la organización, tendremos en cuenta algunos pilares fundamentales:

·      Diálogo: En las empresas el punto de partida para las relaciones es la estructura empresarial. Es habitual que la comunicación entre compañeros no sea igual que la que establece un empleado con su superior. Es importante tener en cuenta que para la salud de la organización es necesario que exista un diálogo, porque en muchos casos en los que se establecen relaciones verticales la comunicación falla o es inexistente en la dirección ascendente. En este sentido la organización debe facilitar canales de retroalimentación para los directivos y líderes que permitan conocer cómo los trabajadores experimentan su vida laboral y qué hace falta mejorar.

·      Comunicación efectiva: Una comunicación efectiva es lo apuesto a una comunicación ambigua, la principal ventaja es que no solo mejora la productividad (entre un 20-25% según el informe realizado por McKinsey), sino que contribuye a generar un mejor clima de trabajo y por tanto a retener el talento.

·      Identificar problemas en la comunicación: Las empresas se componen de personas, personas que tienen un bagaje personal, psicológico y cultural que define su comunicación. Teniendo en cuenta todo esto es importante que la organización supervise la manera en que se desarrolla la comunicación entre empleados para reducir posibles problemas. En Ecoembes somos conscientes de la importancia de la comunicación, por ello realizamos cursos de formación que permiten a los empleados alcanzar una comunicación más exitosa.

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