El perfil laboral: complemento esencial del CV o carta de presentación

Como describir mi perfil laboral

El perfil laboral o profesional es una recopilación de las capacidades y habilidades de una persona con relación a un determinado puesto de trabajo. 

Se trata de un texto breve que se puede incluir en el CV o en una carta de presentación, de manera que transmitamos al reclutador de forma resumida por qué nuestras características personales y profesionales nos convierten en el candidato idóneo para ocupar un determinado puesto. 

La importancia del perfil laboral 

Vivimos en el mundo de los perfiles. Se trata de algo que trasciende el contexto profesional, ya que hasta para seleccionar estudiantes de másteres, por ejemplo, se habla de perfiles interesantes o asiduos. Y, cuando algo social y profesionalmente está tan interiorizado, debemos alinearnos, y precisamente y este tema, esa alineación o conocimiento, es algo a lo que no todos estamos acostumbrados. 

Si ahora mismo tuvieras que escribir un perfil laboral seguramente puedas hacerlo de manera intuitiva, pero quizá el texto redactado no logre encajar al 100% con el modelo idóneo. 

Escoger las palabras adecuadas. No quedarse cortos ni excederse. No redactar un texto escueto ni adornarlo demasiado con palabras vacías. Así es como, en pocas palabras, debemos presentarnos como profesionales. Porque tarde o temprano, todos tendremos que pasar por ese engorroso proceso del que nunca —o casi nunca— acabamos al 100% satisfechos. Y no es para menos porque un simple conjunto de frases son la que pueden determinar nuestro futuro. 

En definitiva, lo enfocaremos como un breve texto de venta, pero en este caso el elemento que queremos vender es a nosotros mismos, como candidatos ideales para desempeñar un puesto determinado. No debemos confundirlo con el currículum vitae (conjunto de experiencias de un sujeto, entre ellas las laborales, las educacionales y las vivenciales), si bien es cierto que puede ser una parte del mismo (normalmente la introducción, dado que su objetivo es captar la atención y resumir lo más destacado del documento y podría perder fuerza al situarlo en otro lugar). 

Se puede añadir que, en muchos casos, perfil profesional se acompaña de objetivo profesional, puesto que están estrechamente relacionados: habilidades y cualidades que ofrece el candidato (perfil profesional), para poner al servicio de un determinado puesto o funciones (objetivo profesional). 

Cómo abordar el perfil laboral 

El punto de partida a la hora de abordar un perfil laboral es la extensión. Los expertos recomiendan un máximo de 500 caracteres, lo que significa que tendremos que ser sintéticos y recoger sólo la información más importante. 

Lo ideal es presentarnos en primera persona y tratar de adoptar el tono y el enfoque a la audiencia: no es lo mismo enviar el perfil a una agencia de publicidad que a una consultora. En cualquier caso, intentaremos que el tono adoptado sea también acorde con nosotros: si por ejemplo un tono gracioso no es parte de nuestro carácter, será mejor no hacer uso de él, ya que se puede ver demasiado forzado y resultará contraproducente. Por último, recurriremos a la edición mediante negrita para destacar la información que consideremos más importante. 

En el perfil profesional presentamos nuestras capacidades y habilidades, por lo que, siempre que sea posible, será muy positivo ejemplificarlas con casos reales. Esto nos ayudará a dar credibilidad y empaque a la información y a destacar nuestro perfil entre los muchos que recibirá el reclutador. De hecho, la Dirección de Personas y Organización de Ecoembes encuentra en esta herramienta una fórmula útil para agilizar los procesos de selección y lograr extraer cierta información importante que, de otro modo, no sería fácil tener antes de la entrevista. 

Las líneas rojas 

A la hora de escribir un perfil laboral tan importante como saber lo que debemos incluir, es conocer los errores más habituales en los que se suele caer: 

  • Cometer errores ortográficos y de gramática. Aunque nuestro perfil no tenga que ver con el área lingüística, jamás nos podemos permitir cometer faltas. Hacerlo da muy mala imagen, denota falta de atención y cuidado al redactar. A veces, si son graves, también revela una carencia cultural. 
  • Incluir información prescindible. Si hay algo que debemos evitar es inflar el párrafo con información que no interesa a nadie más que a nosotros mismos. La idea es cubrir necesidades que puedan tener las empresas, no impresionarles con nuestras aficiones. 
  • Apoyarse en un vocabulario estándar. Hay expresiones o construcciones que están demasiado vistas. Al igual que hay adjetivos que, en lugar de sumar, restan. Nos referimos a los siguientes: creativo, apasionado, entusiasta, estratégico… Con hacer una simple búsqueda en internet introduciendo “cómo escribir mi perfil laboral” encontraremos un montón de propuestas. Está bien rescatarlas precisamente para saber qué no escribir. Evitar lo banal siempre es un buen consejo. 
  • Obviar objetivos conseguidos en anteriores puestos de trabajo. En caso de que estemos buscando perfeccionar nuestro perfil, deberemos tener muy en cuenta que, además de enumerar las tareas, es importante resaltar qué objetivo perseguía esa acción y si lo cumplió. 

Una vez tengamos listo el perfil laboral es importante mantenerlo vivo e ir adaptándolo cuando sea necesario. Para ello es recomendable hacer revisiones periódicas,ya sea en función del puesto o de nuestra evolución personal: el mundo avanza, las empresas evolucionan y nuestra propuesta de valor no puede quedar obsoleta.

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