Cómo hacer un currículum sin experiencia laboral

curriculum sin experiencia

Dicen que hoy en día quien no tiene experiencia profesional no tiene nada que ofrecer. A nuestro juicio, esa visión es completamente errónea. Siempre tenemos algo que ofrecer e ideas que aportar, incluso con poca o ninguna experiencia. El bagaje que vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida en nuestros proyectos personales es igual, si no más importante, que lo que aprendemos en nuestro entorno académico o profesional. Especialmente, cuando buscamos trabajo por primera vez.

Pasos para hacer un curriculum vitae sin experiencia

  1. Que sea corto y conciso
  2. Aplicar la técnica Keep It Simple Stupid

Que sea corto y conciso

Lo primero que tenemos que hacer cuando nos embarcamos en la aventura de encontrar un puesto de trabajo —y hablamos de “encontrar” más que de “buscar”, porque siempre es mejor pensar en positivo— es redactar una hoja que resumirá lo que somos y hemos hecho hasta ahora. Efectivamente, estamos hablando del temido CV, currículum perfecto, currículum vitae o como lo queramos llamar. Y a continuación os damos el primero aunque uno de los más imprescindibles consejos: siempre siempre siempre, si es breve, dos veces bueno. Escribir la experiencia previa, aunque no sea laboral de forma concisa, así como el objetivo profesional.  De verdad, ninguna de nuestras vidas, ni siquiera la de los CEOs más importantes del mundo, tiene tanto interés como para excedernos más de una página.

Aplicar la regla del K.I.S.S

Lo siguiente que tendremos que tener en cuenta es que, casi con toda seguridad, el reclutador dedicará apenas seis segundos en decidir si leerá nuestro currículum al completo o si lo descartará del proceso de selección. Así que, lo mejor será utilizar la regla del K.I.S.S, del inglés, Keep It Simple Stupid, es decir, que reine la sencillez. Para ello, existen algunos campos predeterminados que facilitarán e invitarán a la lectura.

  • Fotografía. No toda foto vale. Lo ideal es buscar un equilibrio entre la naturalidad y la profesionalidad. Para ello, os aconsejamos escoger un vestuario simple y que el fondo sea blanco. En algunos países, como en Estados Unidos, ni siquiera se pone fotografía en los currículum. Aunque en España todavía poner imagen en el CV se acepta como lo normal, tampoco es imprescindible.
  • Perfil. Deberemos incluir nuestra dirección, número de teléfono y correo electrónico. Aviso a navegantes, si consideráis que vuestro email es poco serio, os recomendamos que os hagáis uno nuevo con vuestro nombre y apellidos, simplemente.
  • Carta de presentación. En un curriculum vitae sin experiencia laboral, sobre todo es importante. Primero, porque será de lo primero que leerán los empleadores y, segundo, porque el objetivo es comunicar y describir qué buscamos y cuáles son nuestros intereses para el puesto en cuestión.
  • Formación. Este es uno de los puntos en los que más podremos lucirnos ya que deberemos incluir tanto nuestra formación académica – siempre la última formación –, así como la complementaria – cursos, seminarios, congresos relacionados con el puesto, etc. Cuanto más personalizado sea, mejor nos distinguiremos del resto de candidatos. Esto nos ayudará a encontrar un hueco entre los futuros entrevistados.
  • Idiomas. Además de indicar nuestro conocimiento en lenguas, es necesario puntualizar el nivel que tenemos en cada una de ellas (básico, intermedio, alto, nativo) e incluir un certificado en caso de tenerlo.
  • Actividades. Haber realizado intercambios en otras universidades o voluntariados, haber viajado o trabajado en el extranjero… es algo que definitivamente tenemos que nombrar ya que dice mucho de nosotros.
  • Habilidades. Es interesante resumir en unas pocas líneas nuestra forma de ser, siempre teniendo en cuenta que las competencias y habilidades que citemos pueden ser tomadas en cuenta a la hora de elegirnos.
  • Otros datos de interés. El último punto, pero no menos importante, ha llegado. Cada vez más las empresas están teniendo en cuenta los proyectos personales a la hora de reclutar. Si tenemos alguno entre manos, contémoslo. O si tenemos disponibilidad para viajar. Si tenemos carné de conducir, coche…

De lo que se trata, al final, es de ser capaces de destacar nuestros puntos fuertes y convencer a la persona que potencialmente nos contratará de que somos la mejor opción para el puesto de trabajo ofertado. Por eso, obviemos toda información que no sea relevante para la vacante a la que optamos.

Y, cómo no, una vez acabada esta fase del currículum –que nos llevará tiempo, pero el esfuerzo habrá valido la pena cuando consigamos entrar donde pretendíamos—, tocará buscar bolsas de empleo, y en cantidad, para enviarlo. En Ecoembes siempre apostamos por el talento, así que no os los penséis y aprovechad cualquier oportunidad.

Volver a las noticias
Categorías
Volver a las noticias
Otras noticias relacionadas

Reclutamiento 4.0 sostenible

Leer más

Recursos Humanos y sostenibilidad

Leer más
Volver arriba