Aprendizaje social en las organizaciones

Aprendizaje social

¿Qué es el aprendizaje social? ¿Qué factores intervienen en nuestro proceso de aprendizaje? ¿Qué capacidades podemos ejercitar para aprender más y mejor? ¿Cómo hacerlo a nivel organizacional?

La competitividad, la globalización, el vertiginoso ritmo de los cambios y la necesaria agilidad para adaptarse a ellos ha hecho que la cuestión del aprendizaje de los empleados sea una prioridad para las empresas. Al margen de los planes de formación profesional personalizados es cada vez más necesario que la organización se haga responsable del aprendizaje social y continuo de sus colaboradores. Los gestores de recursos humanos han tomado nota para ellos de la teoría cognitivo social.

Teoría del proceso de aprendizaje social

Según esta teoría en el proceso de aprendizaje intervienen varios factores que interactúan entre sí: ambientales, personales y conductuales. Es decir, al contrario que para la teoría determinista, para la que el individuo reacciona únicamente a estímulos externos, en este caso la persona en cuestión también reflexiona y responde ante ellos en base a unas capacidades. Éstas fueron identificadas por Albert Bandura, psicólogo canadiense que desarrollo la teoría cognitivo social y que las clasificó de la siguiente manera:

  • Simbolizadora
  • De previsión
  • Vicaria
  • Autorreguladora
  • De autorreflexión.

La primera nos permite imaginar soluciones o metas mientras que la segunda nos capacita para prever sus posibles consecuencias. Este proceso puede dar lugar a la motivación o bien a la regulación de la conducta, esta sería la capacidad de prevención. La capacidad de previsión. La capacidad vicaria consistiría observar lo que otros hacen y aprender de los resultados que consiguen.

Bandura también considera la autorregulación una capacidad que influye en el aprendizaje en el sentido de que al proponerse metas se automotiva, control su conducta y su propio proceso. Por último, considera la capacidad de autorreflexión esencial para que el sujeto sea capaz de analizar sus propias experiencias y pueda extraer, a raíz de los resultados obtenidos, conclusiones sobre su eficacia. De esta manera podrá perfeccionar conductas.

Por lo tanto, el reforzamiento de la autoestima y la autorregulación son dos conceptos muy ligados al aprendizaje social cognoscitivo. Lleva implícitos otras dos líneas de actuación que son la fuerza de voluntad y el aprendizaje por imitación. Estos dos puntos son muy interesantes para los gestores de recursos humanos de una organización que ahora saben que facilitar la participación de comunidades de transferencia de información o la creación de nodos de conocimiento, Fab Labs, Hubs, etc. entre los empleados o de sus colaboradores con otras organizaciones es fundamental para ese aprendizaje social tan buscado.   

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