Familia y trabajo. ¿Por qué es importante gestionar ambas cosas?

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La mentalidad que aboga por la proporción que dice que, a más horas en la oficina, mayor trabajo se realiza, si ya de por sí no es correcta, cada vez lo es menos. Los datos revelan que los países con jornadas laborales más reducidas son más productivos. Romper con la concepción de “calentar la silla”, con la rigidez horaria y el presencialismo debe ser objetivo de toda empresa, con un fin común: lograr un mayor rendimiento de los empleados a través de generar un mayor bienestar. Las políticas de conciliación familia y trabajo pueden ayudar a romper esas dinámicas tan rígidas.

Sin embargo, que actualmente nos encontremos con dichas barreras no implica que no haya habido ningún avance a lo largo de la historia. El concepto de conciliación entre familia y trabajo ganó más presencia en el debate público tras la incorporación de la mujer al mercado de trabajo. Tradicionalmente, el reparto de tareas no requería de ningún principio de conciliación. La diferenciación entre ambos géneros ya marcaba de forma muy clara el espacio donde se desenvolvía cada uno y cada una. La responsabilidad en el ámbito familiar y del hogar  recaía sobre la mujer, y el trabajo fuera del domicilio correspondía al hombre.

Afortunadamente, los avances encaminados hacia la igualdad de género han ido cambiando estos modos de vida, de forma que hoy ya muchos trabajadores —tanto hombres como mujeres—, reclaman tiempo para poder trabajar, gestionar su vida familiar y cuidar de sus relaciones familiares y también disfrutar de la vida personal. Y ahí es donde la conciliación entra en juego.

Empresas que concilian

Establecer un plan de conciliación entre la familia y el trabajo no es una tarea sencilla, pero sí importante de afrontar por parte de las empresas. En primera instancia, puede suponer una dificultad añadida para el empleador, tanto en recursos como en gestión de personas y situaciones.

Sin embargo, a largo plazo es beneficioso también para la compañía. Las capacidades de atracción y retención del talento aumentan, puesto que, como se ha dicho al principio, cada vez más, se buscan lugares en los que poder repartir y flexibilizar el tiempo en beneficio de su familia, compromisos e intereses. Además de ello, los resultados a nivel de compromiso, motivación y clima laboral, son mucho más positivos, repercutiendo de manera directa en la productividad.

Pero ya no sólo en la esfera de negocio la conciliación debe tener peso. Las empresas tienen cada vez más presentes la esfera social, a través de la RSC, la sostenibilidad y la igualdad, entre otros aspectos. Y en este sentido, la conciliación no sólo mira por los resultados a largo plazo, sino por creer verdaderamente en ofrecer un buen trato a los empleados en el día a día.

Incorporación de servicios en las empresas para conciliar

Por ello, muchas empresas concienciadas con la conciliación, se enfocan también en ofrecer las mayores comodidades para sus empleados y sus familias. Entre las prácticas más habituales destacan la habilitación de una zona de guardería, la gestión de los llamados Días sin Cole, en los que la empresa ofrece la posibilidad de organizar una actividad con los hijos e hijas de los empleados aquellos días no lectivos, pero sí laborables, o la flexibilidad horaria de entrada y de salida, con el fin de lograr un encaje entre los horarios laborales y los horarios que exige una familia.

Con estas propuestas, los empleados ven reducido su estrés, pudiendo focalizar en cada momento el objetivo que se requiere: cuidar y atender a la familia, y desempeñar las tareas propias del día a día en la vida laboral. Establecer este tipo de programas aporta también, como se ha dejado caer antes, una mejora de la marca empleadora de la compañía, pudiendo comunicar con motivos objetivos que es una empresa moderna, adaptada a las condiciones y al cambio, y que tiene en cuenta las necesidades de los empleados.

Antes de concluir, también es necesario poner el foco en lo referido a los permisos y paréntesis laborales, ya sea por tiempos de descanso, por maternidades y paternidades, o bajas y excedencias. La comunicación con los empleados es clave para que el resultado sea satisfactorio. Resolverlo de manera empática y comprendiendo lo que necesitan los empleados sin duda afianza una relación de confianza y tranquilidad durante dicho período.

La conciliación es, por tanto, un hito muy importante en la gestión de las personas, y de las compañías. Lograr atraer y retener al mejor talento a través de estas políticas, que no dejan de ser ventajas competitivas, impacta directamente en la productividad y resultados de los equipos de trabajo, y en la parte más social, de verdadera conciliación, en la que todos y todas, en mayor o menor medida, deseamos disfrutar de más tiempo en familia, con amigos o con uno mismo. Y es que, la conciliación debe tratarse desde una perspectiva global, aplicable a cualquier condición del empleado, tenga o no tenga hijos o personas mayores a su cargo. El tiempo para uno mismo es también el fin último de la conciliación, pero romper con la centralidad extrema del trabajo, es misión de todos.

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