Todo lo que debes saber sobre la excedencia por cuidado de hijos

Todo lo que debes saber sobre la excedencia por cuidado de hijos

La excedencia por cuidado de hijos es una fórmula clave para lograr la conciliación entre la vida familiar y profesional en los primeros años desde el nacimiento o la adopción de un hijo, o en caso de acogida de un menor. Con una duración máxima de tres años, y disponible tanto para madres como para padres, se trata de la suspensión de un contrato de trabajo durante un periodo de tiempo en el que el vínculo entre el trabajador o trabajadora y su empresa no se extingue por completo. Dado que el objetivo de este tipo de excedencia es el cuidado de los hijos, la ley contempla algunas particularidades en los derechos que conlleva para el trabajador tanto la excedencia como la reincorporación

Importancia de la excedencia en los objetivos de desarrollo sostenible 

Entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijados por la ONU para 2030 encontramos en octava posición: Trabajo decente y crecimiento económico. A día de hoy las empresas trabajan por incorporar los ODS a sus rutinas para mejorar la calidad de vida de sus trabajadores enmarcándose en un modelo empresarial sostenible, esto, entre otras muchas medidas, pone en un lugar destacado la conciliación. La excedencia por cuidado de hijos es uno de los puntos esenciales de la conciliación, ya que ofrece a los trabajadores la opción de atender a sus hijos en las etapas de mayor dependencia, sin que esto suponga un perjuicio en su trayectoria profesional.  

Esta medida, sumada a otras como el teletrabajo, la reducción de jornada o la adaptación del horario plantea una serie de alternativas que en definitiva hablan de flexibilizar modelos con el objetivo de brindar a los trabajadores una mayor calidad de vida. 

Qué derechos tiene un trabajador en excedencia por cuidado de hijos 

Según queda recogido en el Estatuto de los Trabajadores, todo trabajador o trabajadora tiene derecho a solicitar una excedencia voluntaria. Cuando además esta tenga como objetivo poder dedicarse al cuidado de sus hijos (ya sean naturales, adoptivos o en acogida), hablaremos de una excedencia muy especifica, con una duración máxima de tres años y condiciones muy respetuosas con la reincorporación del trabajador.  

Aunque se trata un derecho individual de todos los trabajadores, la ley contempla como excepción la situación en que los dos progenitores trabajasen en la misma empresa y solicitaran excedencia por cuidado del mismo hijo, en ese caso, debido al impacto que pudiera tener en el funcionamiento de la empresa no se les concedería a ambos de manera simultánea.  

Al hablar de excedencia, entendemos que lo que ocurre es que se suspende durante un periodo de tiempo limitado la relación laboral y salarial con la empresa, pero en este caso en particular se mantienen algunos derechos:  

  • Reincorporación del trabajador a la empresa. Se trata de un derecho automático e incondicionado. Si la empresa decidiera prescindir del trabajador alegando no disponer de vacantes, se trataría de un despido improcedente. 
  • Cómputo de la antigüedad. Aunque durante la excedencia el trabajador no realiza ninguna actividad profesional para la empresa, este tiempo se contabilizaría dentro del cómputo de antigüedad del trabajador. 
  • Asistir a cursos de formación profesional. El objetivo es que el trabajador pueda seguir desarrollándose y que no pierda sus aptitudes profesionales, especialmente cuando se producen modificaciones en el uso de sistemas, tecnología… En lo referente a formación la empresa será la responsable de convocar al trabajador en excedencia.  

Reincorporación tras excedencia por cuidado de hijos

La excedencia contempla siempre la reincorporación del trabajador, por lo que es interesante conocer en qué condiciones se produce la vuelta cuando se trata de una excedencia por cuidado de hijos.

  • Reserva del puesto de trabajo. El trabajador podrá volver al mismo puesto que había venido desempeñando hasta el momento en el que solicitó la excedencia siempre que esta tenga duración de un año.
  • Reincorporación a la empresa. Dado que la excedencia por cuidado de hijos puede tener hasta tres años de duración, pasado el primer año la ley garantiza al trabajador la reincorporación a la empresa, pero no necesariamente a su puesto. El trabajador podrá acceder dentro de la compañía a un puesto del mismo grupo profesional o categoría. Para que la reincorporación pueda realizarse conforme a lo establecido por la ley, el trabajador debe solicitarla por escrito quince días antes del plazo de finalización de la misma. Es importante conocer los derechos, pero también las obligaciones, y la del trabajador es preocuparse por su reincorporación y comunicarla a la empresa en plazo y forma adecuados, de lo contrario perderá la posibilidad de volver al puesto que ocupaba o, en el peor de los casos, su derecho de reingreso.
  • Modificación del tipo de excedencia. Si el trabajador no ha comunicado a la empresa su deseo de reincorporarse dentro de la fecha establecida, la excedencia pasará automáticamente a ser voluntaria, en cuyo caso aplican unas condiciones distintas, menos protectoras con el trabajador.
  • Vacaciones y pagas extras. El trabajador que se incorpora tras una excedencia de este tipo no contará con histórico en el cómputo de vacaciones y pagas extra: la fecha de su reincorporación será el punto de partida para empezar a contabilizarlos.

Por supuesto la reincorporación no es obligatoria para el trabajador. Una vez haya disfrutado de su excedencia por cuidado de hijos, en función de su situación personal, y conociendo sus derechos y obligaciones, podrá valorar la opción más adecuada a sus necesidades (reincorporación, excedencia voluntaria, reducción de jornada…) sin tener que renunciar a la conciliación.

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